Una de las reinas indiscutibles de mi casa suele ser la clásica tortilla de patatas, la suelo hacer con regularidad, de calabacín la suelo preparar de vez en cuando en formato más reducido porque a Asier le encanta y un día mientras estaba en la cocina me dijo.... mamá... podrías preparar una tortilla de calabacín igual de grande que cuando haces la de patata.... me la puedo comer toda eh....????.... reconozco que durante unos instantes no podía parar de reir, jajaja, menudas ocurrencias..... :-))))
La tortilla de calabacín suele ser bastante frágil y difícil de manipular, y más si queremos una igual de grande que la clásica de patatas, aprovechando que me habían regalado dos calabacines bien grandes decidí concederle el deseo y éste fué el resultado ^_^


